recomendaciones para adolecentes

¿Qué recordarles a los adolescentes antes de ir a una fiesta?

Dejar que un adolescente vaya por primera vez a una fiesta puede ser tan difícil como aquel primer día en el que el preescolar ingresa al jardín de infantes y se pierde de nuestra vista entre sus nuevos compañeros. Es importante que los padres comprendan que la tarea consiste no en protegerlo del mundo que le rodea, sino enseñarle las reglas con las cual debe moverse para él mismo aprender a protegerse correctamente.

Está claro que todos hemos hecho cosas no muy inteligentes cuando éramos jóvenes. Todos hemos escuchado alguna vez del término “malas compañías” o “malas juntas”.  Los adolescentes tienen esa necesidad imperiosa de pertenecer a un grupo, cual fuere, y de recibir la ansiada aprobación por parte de sus iguales. Una especie de hambre por ser aceptado y reconocido, que puede llevar a varios de nosotros a realizar actividades extravagantes y poco sopesadas.

En esos tiempos, la palabra “No” suele representar un obstáculo (No estamos hablando literalmente de la palabra en sí misma). Cuando uno hace, quiere o siente algo diferente a todo lo que los demás compañeros o miembros del grupo están haciendo, se corre el riesgo de ser rechazado. Esto, para un adolescente puede significar una verdadera tragedia griega. En adulto, por el contrario, es algo de todos los días que no representa gran adversidad. Esto último lleva a muchos padres a olvidar su propia etapa adolescente, exigiéndole al joven cosas que no quiere, puede o desea cumplir. Pues, en esta etapa del desarrollo, la autoridad es vista como una opresión y la palabra de los padres empieza a ser muchas veces cuestionada. Sobre todo cuando se debe elegir entre la aprobación de los pares y la aprobación de los padres.

Es normal que los padres sientan preocupación al respecto. Pero ir al extremo de prohibir comunicación con ciertos personajes del mundo externo puede incrementar los riesgos. Por lo tanto, si llegado el caso, el joven pide permiso para ir a una fiesta, será mejor que hable seriamente con él y discutir las posibles situaciones  a las que se puede afrontar. Aquí hay una lista de los principales aspectos a controlar:

Mantenerse en contacto

Esto quiere decir que haya en la fiesta al menos alguien que la familia conozca, por lo menos, para tener un número telefónico extra en caso de ser necesario. Además tener en claro el lugar a dónde va y con quiénes va. Hoy en día, aplicaciones de teléfono móvil para enviar y recibir mensajes ayudan mucho a la tranquilidad y control. Principalmente si se activan las funciones de ubicación GPS y última hora de conexión.

No aceptar bebidas ya servidas

Nunca descuidar el vaso del que se bebe. Hablar con el adolescente sobre los efectos del alcohol y por qué debe ser evitado a su edad. Así como también es importante remarcar la importancia de evitar beber de botellas en común o bebidas cuya mezcla no se  conoce.

No descuidar el entorno

Muchas veces las fiestas comienzan tranquilas pero con el pasar de las horas empieza a haber cierto desenfreno. Es importante remarcarle al adolescente la necesidad de ser consciente en la evaluación de la situación. Entender que muchas personas buscan acciones arriesgadas por una necesidad de acaparar la atención. Cuando la diversión pasa a quedar a un lado por este tipo de situaciones es bueno comenzar la retirada, no de manera abrupta o desafiante, sino sutilmente. Y pedirle a alguien de confianza que le acompañe.

Nunca subir a un auto si el conductor está ebrio o con gente extraña

La vuelta a casa o la salida hacia otro lugar ya estipulado puede representar un problema. Es importante que el joven sepa y conozca bien a la persona que conducirá el automóvil. Asegurarse que el auto que espera por él sea aquel que se ordenó. Un extraño al volante no genera tranquilidad y mucho menos si comete el delito de conducir alcoholizado. Es necesario hablar seriamente de este punto con el joven.

No dejar de ser quien es

Ante la presión del contexto, embebido por el ego de sus pares, muchos adolescentes se sienten tentados o incluso obligados a renunciar a sus propios intereses, valores, personalidad y conducta para no desentonar en el ambiente y ser “parte del grupo”. Esto lejos de generar confianza en sí mismo, genera inseguridad. Es importante hablar sobre la toma de decisiones que respeten la propia iniciativa. Complacerse a sí mismo y no actuar de una manera ajena solo por agradar a los demás.

No descuidar las pertenencias

Es común que al llegar a una fiesta, entre el ánimo festivo, los saludos, las gracias y las bromas puedan descuidarse las pertenencias con mucha frecuencia. En especial los teléfonos móviles, que por alguna razón, suelen ser los objetivos más preciados de las manos ajenas. No solo por un posible hurto, sino también, porque el teléfono móvil ha pasado a ser una especie de diario íntimo donde muchas personas guardan información muy personal de sí mismo.

No tener vergüenza de pedir ayuda

Si alguien está en aprietos, o uno mismo se encuentra en una situación compleja. No es mala idea pedir ayuda. Es importante que se entienda que pedir ayuda al adulto es lo más acertado, muchos adolescentes evitan esto el mayor tiempo posible en pos de una solución mágica a su problema. Ese tiempo agotado, a veces, puede ser crucial para evitar una desgracia. Como por ejemplo ante un accidente o una intoxicación. El mayor miedo del adolescente es ser reprendido, pero debe aprender a gestionar la balanza entre el riesgo y el beneficio de manera responsable. Para este punto es necesario asegurarse que conozca los números de emergencia y saber correctamente como actuar. Un pequeño curso de primeros auxilios puede ser de mucha utilidad.

Mantener el móvil prendido, cargado y con crédito

Hoy en día quizá sea algo obvio, pero siempre es bueno recordar que el teléfono móvil es el medio más directo de contacto. Si el adolescente estará varias horas fuera de casa, es importante recordarle que cargue su batería y que en lo posible lleve consigo una batería externa en caso de ser necesaria.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *