cura de la hipertensión

¿Durante cuánto tiempo padeceré de Hipertensión?

Aun cuando no se sepa la causa de su hipertensión, si se sabe, sin duda alguna, que usted padece de presión alta. Con seguridad su médico le ha tomado la presión en diferentes oportunidades y siempre ha estado alta. La hipertensión pude ser tratada y, con mucha frecuencia, puede ser controlada, pero no puede ser “curada” del mismo modo que, por ejemplo curaría una infección. Si a usted se le diagnosticó hipertensión sin causa conocida, será para toda la vida.

Pero, ¿Es algo grave?

Un hipotenso que no es tratado adecuadamente es candidato a sufrir un infarto cardíaco, fallo renal, derrame cerebral y afecciones del ojo, etc; pero si su presión es controlada, muchas de estas complicaciones pueden ser evitadas.

Las personas que padecen de hipertensión y no la tratan como es debido, corren un mayor riesgo de morir prematuramente que las personas que no padecen de hipertensión, o que las personas que sí la padecen pero están bajo tratamiento. Es decir, la hipertensión no es precisamente un padecimiento peligroso y si el individuo sigue el tratamiento apropiado logra curarse en salud muchos años de vida fructífera.

Y si estoy “enfermo” ¿Por qué no me siento enfermo?

La mayoría de las personas hipertensas no muestran síntomas o quejas al menos durante los primeros veinte años de enfermedad. Los pocos síntomas que consiguen mostrar no consideran jamás ser graves, como: dolor de cuello, falta de aire, mareo leve, agotamiento o debilidad y pulsaciones. Estos síntomas son fáciles de pasar por alto. Lastimosamente al dejarse de lado e ignorar estas sintomatologías, la continuidad de la elevada presión arterial causara que el corazón, las arterias, los vasos sanguíneos y otros órganos estén siendo sometidos a una tensión invariable y muy dañina. Una persona con alta presión arterial puede sentirse perfectamente durante años y repentinamente, sin aviso, sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral, por eso, la hipertensión no tratada es llamada frecuentemente “el asesino silencioso”.

“Mi amigo padece de presión alta y toma…”

No hay un tratamiento igual para todos los pacientes hipertensos. O sea, que cada persona requiere un método distinto para el tratamiento de la hipertensión. Aun cuando hay muchos medicamentos en el mercado, hay variación en su manera de actuar.

Obviamente, una medicina útil para una persona puede no serla para otro individuo. Solo su médico puede decidir cuál es el mejor tratamiento para usted. Es de extrema importancia que usted siga cuidadosamente los consejos de su médico. Si tuviera alguna pregunta o se presentara algún problema, consulte con él.

¿QUÉ ES LO QUE DEBE DE HACER USTED CON RESPECTO A SU HIPERTENSIÓN?

Acate las recomendaciones de su doctor con relación a la buena alimentación, el ejercicio y dejar los malos hábitos. Si hubiera conflicto para realizarlo, indíquele cuáles son sus inconvenientes, no intente mentir ni hacerle adivinar los problemas que está afrontando.

Tome sus medicamentos de la forma que se le ha indicado. No desista de tomarlas; no se brinque ninguna toma. Y no pretenda que por qué se considera bien, eso pretenda explicar que está bien. El mal perpetúa por adentro. La hipertensión sin tratamiento puede irle matando pausada y sigilosamente. Por ello, para estar al tanto, más allá de lo que usted se concibe y de las tomas de su presión arterial, su estado alcanza evaluarse con análisis físicos y de laboratorio (electrocardiograma, placa de pecho, análisis de sangre y orina, etc.); y el médico pondrá mayor atención a su corazón, riñones y a las pequeñas arterias que se ven dentro de sus ojos (fondo de ojo).

Comunique a su doctor cualquier dificultad que usted crea se deba a las medicinas. El establecerá si es un medicamento el que produce ese problema, y le expresará lo que debe realizar.

No debe de faltar a ninguna de sus citas programadas con el doctor. Su doctor tiene que certificar que la hipertensión está respondiendo apropiadamente al tratamiento. Previamente al salir de la oficina del galeno no dejar de lado averiguar cuando es su inmediata cita.

Reconozca que la hipertensión es un padecimiento para toda la existencia pero en la totalidad de los pacientes consigue ser controlada evadiendo así complicaciones. Presumiendo que con el tratamiento su presión baje a niveles normales ¡Felicitaciones!; pero prolongue vigilando las indicaciones de su médico, especialmente en la rutina de las medicinas.

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