tratamiento de la hipertensión

¿Cómo se trata la Hipertensión?

Como ya se dijo anteriormente, no es posible curar la hipertensión, el objetivo del tratamiento es hacer bajar la presión arterial, controlarla y mantenerla normal. A veces, una variación en los hábitos de vida puede ser la única indicación para el tratamiento de la hipertensión arterial leve.

Dieta

Pudiera ser necesario seguir una dieta para bajar de peso, ya que el exceso del mismo impone trabajo adicional al corazón y a los vasos sanguíneos. Es sabido que cantidades excesivas de sal (sodio) son perjudiciales para la presión arterial, y su médico recomendará en ese caso una dieta con poca sal. También, si alcanzara a evidenciar que usted consume excesivo colesterol (un elemento de la grasa) consiguiera establecer una dieta con escasa grasa. O, acaso necesita una dieta que combine varios de estos factores. Es posible que pasen varios meses antes de que usted pueda observar los resultados de la dieta, pero no se desaliente. A su debido tiempo usted se verá y sentirá mejor.

Relajación

El dedicar una parte del día al descanso y la relajación pudiera ayudar a hacer bajar temporalmente la presión arterial. Su médico pudiera aconsejarle que dedique usted más o menos una hora al día, a caminar, leer o escuchar música, o hacer cualquier cosa que le relaje. También puede recomendarle que trate de descansar bien por la noche, y que se retire a la cama antes de cansarse demasiado. Esto no pretende incitar, desde luego, que se trate usted así mismo como si viviera incapacitado ni que se pase la vida entera dormitando y relajándose.

Ejercicio

El ejercicio, con moderación, es una magnifica manera de mantenerse en forma. Es bueno obviar juegos competitivos que hagan incrementar la presión arterial, pero el trotar, nadar o montar en bicicleta es recomendado continuamente por los doctores.

El cigarrillo y la bebida

La nicotina de los cigarrillos y el tabaco estrecha los vasos sanguíneos y, por lo tanto, aumenta la presión arterial. Es por esto que su médico probablemente le pida que deje de fumar. El alcohol es un caso distinto, con moderación, puede ayudar a la relajación. El exceso de alcohol, desde luego, resulta siempre nocivo. Cerciórese de que sabe la opinión de su médico con respecto de las bebidas alcohólicas en su caso.

Medicamentos

Hay muchos tipos de medicinas para el tratamiento de la hipertensión. Algunas veces un sólo tipo de medicamento sufre efectos favorables; pero en otras ocasiones se necesitan combinaciones de medicinas, además de otras medidas. La medicina que es buena para una persona pudiera resultar nociva para otra. Es posible que su médico tenga que cambiar sus medicamentos varias veces antes de que pueda determinar el plan de tratamiento correcto.

Cada vez que usted comience a tomar una medicina, o cuando su médico cambie la dosis o los momentos en que ha de tomarlas, es imprescindible que siga usted fielmente las instrucciones. Haga una lista de la medicina que debe tomar y de las horas en que habrá de tomarlas. Si alguna medicina le causara algún efecto desagradable, comuníqueselo a su médico.

EL CONTROL DE LA HIPERTENSIÓN SUELE SER DIFÍCIL PORQUE LOS PACIENTES NO SIGUEN LAS INSTRUCCIONES NI TOMAN REGULARMENTE SUS MEDICINAS.

¿Cómo me Hará Sentir la Medicina?

Lo más probable es que la medicina que usted tome para la hipertensión no afecte en nada la manera en que usted se siente, ya que como dijimos al comienzo, la mayoría de los pacientes hipertensos no sienten ninguna molestia – lo cual no deja de ser un problema, ya que algunos pacientes creen que la medicina tiene que hacerles sentir de otro modo, cuando no acontece así, opinan que los medicamentos no están “actuando” como es debido y dimiten de tomarla.

Algunos pacientes sienten algún efecto indeseable causado por los medicamentos que toman. Es posible, por ejemplo, sentirse muy cansado, tener dolores de cabeza, orinar con mayor frecuencia, malestar estomacal, etc. Estos efectos – y otros semejantes – de ordinario desaparecen una vez que el organismo se adapta a la medicina. A veces, si estos efectos son insoportables, o si permanecen durante extenso período, el galeno puede cambiar la cantidad o cambiar el remedio.

En raras ocasiones, algunos pacientes que toman medicinas para la hipertensión por primera vez pueden sentirse muy mareados y hasta desmayarse, cuando se ponen de pie o cambian de posición. En un principio por lo tanto, sería conveniente no comenzar a tomar la medicina cuando se va a manejar un automóvil, o trabajar con maquinarias peligrosas, subir escaleras o en cualquier circunstancia en que un desmayo pudiera resultar dañino. 

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